martes, 18 de octubre de 2016

Buenas noticias para Sopocachi



La Junta de Vecinos Sopocachi Bajo – JVSB, tiene a bien informar la realización del II Encuentro de Muralismo Latinoamericano: Voces Libertarias, del 24 al 29 de octubre, en Sopocachi

Es menester valorar el esfuerzo realizado por los hermanos de la Red Apacheta, la Secretaría Municipal de Culturas del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, la participación de la Fundación Solón, la Escuela Nacional de Bellas Artes Hernando Siles, y la Asociación Boliviana de Artistas Plásticos.

Se contará con la participación de destacados artistas latinoamericanos como: Laura Altamirano, (Argentina), Norka Paz (Bolivia), Javier del Carpio (Bolivia), Leonel Jurado (Bolivia), Andrés Salas (Colombia), J. Ignacio Casanueva (Chile), Patricio Madera (Chile), Robinson A. Ayala (Chile), Luis Pastén (Chile), Carlos Villamar (Chile), Nao (Chile), Chávez Pavon (México), J Enrique Yorg (Argentina), Gerardo Dianciolo (Argentina), Lucas Quinto (Argentina), Sebastián Maissa (Argentina), Guillermo Fernández (Argentina), Marcelo Carpita (Argentina), El Marsh (Bolivia).

Se pintarán alrededor de 20 murales, entre ellos el más elevado de La Paz en el Edificio Salgueiro, con 18 pisos de altura; se plasmará la técnica de alto relieve en el frontis del Hogar de Niños Villegas en la Av. 20 de octubre, se prevé el pintado de 5 o 6 en la calle Gustavo Medinacelli, en el muro de ingreso del Edificio Tres Carabelas de la Av. Sánchez Lima, de igual manera del Edificio Los Andes, en la calle Fernando Guachalla, en el muro posterior de la Caja de Salud de Caminos, en la calle Rosendo Gutiérrez, de igual manera en los edificios Valentina y Metrópoli, entre otros.

Se informa, además, que la Junta de Vecinos Sopocachi Bajo, ha destinado para este fin parte de su Presupuesto Anual 2016, cuya inversión asciende a 62.500 Bs, que son administrados directamente por el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, en sus diferentes instancias que lo conforman.

Considérese que es una de las más importantes intervenciones culturales internacionales a realizarse en Sopocachi, y emerge de la necesidad de mantener su carácter patrimonial e intelectual del barrio, para lo cual el Periódico Mensual de la Junta: Mito Urbano – Periodismo Cultural, hará el seguimiento de todos los acontecimientos, e informará a través de las redes lo que acontece.

La JVSB, agradece emotivamente la adscripción de los vecinos para este proyecto y su pronta ejecución, a sabiendas que el arte es el único alimento para el espíritu…

sábado, 15 de octubre de 2016

II Encuentro de Muralismo Latinoamericano, en Sopocachi


Atención Sopocachi: II Encuentro de Muralismo Latinoamericano Voces Libertarias / 24 al 29 de octubre


Para el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, la Junta de Vecinos Sopocachi Bajo y el Grupo Apacheta, es muy grato satisfactorio informar a la ciudad de La Paz, la realización del II Encuentro de Muralismo Latinoamericano: Voces Libertarias, que se desarrollará íntegramente en Sopocachi, del 24 al 29 de octubre. Se han sumado a esta propuesta la Academia Nacional de Bellas Artes Hernando Siles – ANBA, la Fundación Solón y la Asociación Boliviana de Artistas Plásticos - ABAP.

Este hecho artístico – cultural, reunirá a 40 muralistas latinoamericanos. Destacados artistas de Argentina, Chile, Brasil, Colombia, México y Bolivia, quienes compartirán un espacio de debate e intercambio de experiencias sobre los contextos y visiones del arte muralista en el Siglo XXI, bajo la temática de Voces Libertarias.

La importancia de este proyecto, radica fundamentalmente en la necesidad de establecer un espacio de creación colectiva en el contexto latinoamericano que promueva la generación de un arte desde las visiones emergentes de nuestras realidades, incentivando a la comunidad de apropiarse de los espacios públicos.

Se prevé el pintado en 20 muros en un recorrido que será permanente, y único para la ciudad de La Paz, contemplándose el más grande en un edificio de 18 pisos, en sobrerelieve en la Av. 20 de Octubre y otros en la calle Gustavo Medinaceli, Av. Sánchez Lima, Av. Ecuador, calles Fernando Guachalla y Rosendo Gutiérrez.

Para el año 2017, se publicará un libro con toda la experiencia vivida. 

Se invita a los vecinos de Sopocachi a ser parte de esta fiesta artística, se vaticina la presencia de artistas del interior y exterior, por cuenta propia, por lo tanto, si se brindase hospedaje, alimentación, refrigerios, duchas, el apoyo será efectivo y cierto.

Programa

  • La inauguración del Encuentro se realizará en la Plaza Bicentenario el día lunes 24 de octubre a hrs. 10:30
  • Se pintarán 20 murales del 24 al 28 de octubre, de hrs. 9:00 a 18:00 en distintas fachadas del barrio de Sopocachi Bajo.
  • Los foros se realizarán en la Fundación Solón y la Escuela Nacional de Bellas Artes, los días martes 25 y jueves 27.
  • La clausura del evento tendrá lugar en el Pasaje Gustavo Medinaceli a hrs 17:30, para luego hacerse entrega de los murales que se plasmaron en el II Encuentro de Muralismo Latinoamericano.

jueves, 13 de octubre de 2016

Ana María Vera: BOLIVIA PARA MÍ, SIEMPRE HA SIDO UNA HISTORIA DE AMOR


Ana María Vera, pianista

La pianista Ana María Vera inició sus estudios musicales a la edad de tres años, efectuó su debut profesional a los ocho y desde entonces ha recorrido el mundo, aclamada por su perspicacia musical como por su magnífica técnica y sonoridad. A los doce años fue invitada por el Presidente Carter a dar un concierto en la Casa Blanca. Poco después, la Casa Philips le concedió un Disco de Oro por su grabación con Edo de Waart y la Filarmónica de Rotterdam. El Estado Boliviano, por su admirable trayectoria y su ejemplo e inspiración para la juventud boliviana, la ha honrado emitiendo un sello postal con su imagen. 

Estudió con Ylda Novik y luego, gracias a una beca otorgada por la OEA creada especialmente para ella, con el maestro Leon Fleisher. Ana-María Vera ha tocado como solista con la Philadelphia Orchestra, Cleveland Orchestra, London Philharmonic Orchestra, la Orquesta Sinfónica de Barcelona, Australian Chamber Orchestra, Baltimore Symphony y Tokyo Symphony, colaborando con directores que incluyen a Riccardo Muti, David Zinman, Eliahu Inbal, Eduardo Mata, Ken-Ichiro Kobayashi y James Conlon. Ha dado recitales en el Festival de Berlín, Concertgebouw de Amsterdam, Wigmore Hall de Londres, Kennedy Center de Washington D.C., Tivoli en Copenhagen y la Salle Gaveau de Paris. También dedica gran parte de su tiempo a la música de cámara y ha colaborado regularmente con grandes artistas como Ivry Gitlis, Steven Isserlis y Joshua Bell en giras por Europa, el Medio Oriente, Asia y Norte-América

Descendiente Aymara por parte de su padre y Holandesa por parte de su madre, Ana-Maria Vera fundó el proyecto Bolivia Clásica en 2011, con sedes en Londres, La Paz y Washington D.C.. Incorpora un festival internacional y una academia de música dedicada a los niños y jóvenes talentos de Bolivia. 

Su último disco, Goyescas, fué publicado por Signum Classics

www.ana-mariavera.com 
www.boliviaclasica.com 


Bolivia para mí siempre, ha sido una historia de amor...

Son las 9 de la mañana, día 21 de septiembre, cuando comienza la primavera, nos comunicamos con Ana María Vera, mujer imprescindible en la historia de la música boliviana, muchos seguramente la recordamos cuando la televisión nos mostraba, en los años 70 a la niña prodigio boliviana, que interpretaba el piano como nunca habíamos presenciado. 

Sencilla, con un amor entrañable que nos demuestra en sus palabras, Ana María regala a Mito Urbano - Periodismo Cultural, una entrevista única, que seguramente se sumará a la realizada en nuestro número anterior a Gil Imaná, y otros personajes de esta magnitud por su trayectoria, que engalanarán nuestras páginas. 

M.U.: Ana María: ¿Cuéntanos de tu niñez? 

A.M.V.: Inicié en la música a los 3 años con mi madre, luego estudié con Ylda Novik una pedagoga húngara en Washington D.C., y a los doce años, con el gran maestro Leon Fleisher en el Conservatorio de Peabody en Baltimore. A partir de los ocho años estuve dando conciertos por el mundo, sola y con orquesta. Fue una niñez muy dedicada al arte y a la música, mis padres me apoyaron mucho, y tuve grandes oportunidades. Esta experiencia, de enfrentar grandes públicos desde muy chiquita, me ha aportado mucho… me ha abierto muchas puertas; sin duda, aportó en mí cierta confianza y un gran sentido de responsabilidad. Pero también me costó, en el sentido de que no tuve una niñez “normal”, no fue una situación particularmente equilibrada para mí, ni para mi familia. De hecho hay muchos niños “prodigios” que no sobreviven; las presiones, pueden ser muy dañinas. 

M.U.: ¿Qué pasó después en tu adolescencia, cómo la recuerdas? 

A.M.V.: En esa etapa de la vida uno se vuelve mucho más consciente. Comencé a darme cuenta, como todo adolescente, de muchas cosas y cada revelación provocaba más preguntas. Pasé varios años en la búsqueda de mí misma; me mudé a París a los 18 años, estaba tocando mucho por Europa, haciendo una vida muy itinerante… muy nómada. Fueron grandes experiencias, no muy usual en el sentido amplio, pero es una vida en la que uno tiene que hacer su propio camino. 

M.U.: ¿Qué recuerdas con más cariño de Bolivia? 

A.M.V.: Bolivia para mí, siempre ha sido una historia de amor. Desde mi primera visita, para conocer a mi abuelita, era fascinante, enriquecedor, profundo. Me sentía vibrar siempre, me encantaba ir, desde el primer momento, estar en Bolivia, en la esquina de la Illampu y Santa Cruz, con mi gente, mi tierra, ese sol, esos paisajes eternos. 

M.U.: Y tu vida fuera de Bolivia… ¿cómo fue? 

A.M.V.: Ahora tengo una doble vida por no decir triple, estoy muy ocupada. He sido pianista toda mi vida, pero ahora tengo una hijita. Volverse madre cambia muchas cosas, las perspectivas, las prioridades. Y está claro que enriquece, creo que soy mejor música a partir de esta experiencia. Pero combinar las cosas se vuelve más complicado, no puedes estar siempre de viaje. Luego tuve lo que llamo mi segundo bebé, “Bolivia Clásica”, el proyecto musical que llevamos adelante en La Paz. 

M.U.: ¿Qué es Bolivia Clásica? ¿Cómo nace la idea, cómo va evolucionando? ¿Qué logros tuvieron? 

A.M.V: En 2011 nos fuimos a vivir un año a Bolivia para conocer mejor el ambiente y contribuir con algo positivo al paisaje cultural, aprendiendo cada día de esta experiencia. Apuntando siempre la excelencia en un ambiente complicado; no nos dejábamos desanimar porque sabíamos que había mucho que hacer y que la joven generación merecía este esfuerzo. Nos enfocamos en la educación más que todo y ahora tenemos una escuela de música, una orquesta de cuerdas y también un Festival muy lindo; y, cada vez más proyectos para crecer y alcanzar a más niños. Ha sido una aventura tremenda, llena de obstáculos, no es fácil, pero también ha habido una gran respuesta en Bolivia y por el mundo. Tenemos un país tan rico y es algo que yo quería aprovechar a través de lo mío… o sea a través de la música clásica (…) de mis estimados colegas, de mis contactos. Decenas de mis amigos colegas han estado viniendo, quedándose muy impresionados con Bolivia y sobre todo con nuestros talentos y las ganas que tienen los niños de aprender. Siempre quieren regresar, es una experiencia muy enriquecedora para ellos. Debo mencionar que también les encanta nuestra cocina nacional, y se enamoran de los paisajes. 

Toda esta labor ha sido el conjunto con mi hermano Armando, quien ha estado más de 20 años viviendo y enseñando música en Bolivia. Soñando en algún día crear éste tipo de proyecto. Ahora existe, y tenemos la Fundación Bolivia Clásica, establecida bajo las nuevas leyes desde 2014. Desde que he regresado a Londres llevo una doble vida entre La Paz y Londres… y Armando sigue en La Paz manejando la Escuela con el apoyo de la Fundación. 

M.U.: ¿Cómo distribuyes tu tiempo, cuánto tiempo estás en Bolivia, y cuánto allá? 

A.M.V.: Recién estuve en Bolivia 5 semanas y volveré antes de fin de año, pero estoy todos los días hablando vía Skype con el equipo… con mi hermano, con los profesores, para resolver temas, siempre trabajando en el proyecto, atendiendo. Es para mí una educación y una labor constante. Esta semana estuve varios días participando en una conferencia en la Universidad de Oxford, tocando pero también haciendo charlas sobre mi vida y en particular sobre Bolivia Clásica, dando visibilidad a nuestras actividades, a nuestras realidades, y a nuestros éxitos. Fue muy bien recibido, hay mucho interés en conocer más, y, -sobretodo- en ayudar. Ahora me toca explotar éstos contactos, juntar cabezas, mejorar nuestra estructura, todo para poder seguir adelante, aprender, crecer. Todo este aspecto de mi vida sigue siendo muy nuevo para mí, nunca imaginaba dirigir una institución. 

M.U.: ¿Qué obstáculos has tenido en la Escuela, o todos han sido éxitos? 

A.M.V.: Todos decían esto es imposible, ¡va a ser un dolor de cabeza! Esa actitud negativa ha sido el primer obstáculo… ¡y, en muchos casos es uno muy grande! Yo entré con la idea de que sí es posible, que si uno tiene una actitud positiva es mucho más fácil hacer las cosas. Obviamente estaba muy consciente de los obstáculos, que los hay de todo tipo, sobre todo burocráticos, es algo tremendo. Todos los días estamos en eso, lo administrativo, los trámites, aduana, impuestos… 

También creo que existe en nuestro medio un rechazo casi automático de lo nuevo, de lo diferente, y debo decirlo, hay un cierto recelo cuando se trata de la excelencia. Como si estuviéramos amenazando con nuestra presencia y nuestras aspiraciones. Espero que con el tiempo se reconozca que cualquier elemento positivo que aportamos afecta de manera positiva a todo el ambiente, inspira en algunos casos a mejorar, a arriesgarse quizás, o a juntar esfuerzos en otros casos. Es algo que podemos constatar ahora, nos sentimos más establecidos, más tranquilos y por eso mismo más abiertos a juntar esfuerzos. Y lo estamos haciendo cada vez más; la mejor manera de crecer, es de crecer juntos... 

M.U.: ¿Cuántos niños tienen en la escuela? 

A.M.V.: En Bolivia hay mucho talento… tenemos 75 niños, cinco profesores, estamos buscando la manera de crecer, de tener más niños, pero para eso tenemos que capacitar también a profesores; obtener espacios más amplios que no nos cuesten una fortuna. Yo pasó gran parte de mi tiempo buscando donaciones y auspicios, porque este proyecto tiene su costo, y ahora andamos buscando espacios. Muchos de los alumnos vienen de familias con bajos recursos, así que la plata tiene que venir de las donaciones, y también de los conciertos que hacemos. Hemos hecho giras en Bolivia, y estamos organizando eventos para recaudar fondos a través del mundo. Es todo un desafío, cuesta muchísimo tiempo organizar todo esto. Quisiera poder dividirme por lo menos en tres. 

M.U.: ¿Y sus maestros? 

A.M.V.: Tenemos un profesor de violín llamado Alexander Lapich, un excelente violinista ruso-boliviano que estudió muchos años en Rusia: Un profesor de violín y viola que vive en El Alto, que se llama Alejandro Mena (también estudia lutherie o sea cómo reparar instrumentos, cambiar crines de arco, etc.). La chelista Andrea García es una de los pilares de Bolivia Clásica, como profesora de chelo pero también en la administración, y Armando Vera que entrena la orquesta, da clases de violín, y supervisa la Escuela. Un equipo pequeño, pero muy dedicado. Todos tenemos que hacer un poco de todo, y estamos en contacto constante gracias a las nuevas tecnologías. 

Actualmente buscamos reclutar nuevos profesores para poder alcanzar a más niños, creo que algunos de nuestros alumnos mas avanzados contribuirán a este esfuerzo (comenzarán a enseñar), pero en algún momento tendremos que lanzar una verdadera convocatoria, quizás a nivel internacional. Quisiera trabajar sobre este tema, porque la profesión de profesor es probablemente la más importante de todos. No se trata simplemente de inculcar técnicas y disciplina. Cualquier maestro tiene que ser capaz de elaborar su enseñanza a partir de experiencias personales, construyendo sobre lo vivido, pero también a partir de la historia de la música y la historia universal. Es bueno recalcar que como docentes debemos aprender del alumnado, demostrar un interés genuino por sus vidas y así minimizar la brecha que pueda existir entre profesor y alumno. En nuestro medio los profesores tienden a colocarse en un pedestal que anula la verdadera conexión con los estudiantes; romper esta barrera artificial no significa que el alumno pierda el respeto por un profesor sino que este respeto se puede construir sobre bases sanas, superando el mero temor a la autoridad impuesta. Nuestros profesores son también mentores, deben velar por el bienestar del alumno, darles una voz para expresarse. Allí es donde se fraguan los valores, a través de todo un proceso de escucha mutua. 

M.U.: Esto es producto del esfuerzo de Uds., del grupo que conforma Bolivia Clásica. De haber soñado… conscientes que los sueños se realizan y se cumplen cuando hay positivismo ¿no? 

A.M.V.: Yo creo que el esfuerzo más importante es que hay que soñar y creer que inclusive lo imposible es posible. Parte de lo que considero nuestro éxito es de haber demostrado que se pueden hacer grandes cosas en Bolivia, y con relativamente pocos recursos. La dedicación, la perseverancia y el sacrificio son claves cuando uno quiere crear algo de nada. Y un poco de locura, ¡quizás! La recaudación de fondos es algo que tomo en mano personalmente, con el gran apoyo de nuestro Vice-presidente de la fundación, Gonzalo Montenegro. Es una responsabilidad enorme que… ¡a veces no me deja ni dormir! 

M.U.: Sin duda ha tenido una gran respuesta crear Bolivia Clásica; como bolivianos te agradecemos por haber puesto los ojos en Bolivia que también es tu gran amor. 

A.M.V.: Sí seguro, va creciendo y ahora tiene más sentido todavía porque puedo ofrecer algo mucho más importante que sólo venir y dar conciertos, esto va dejar huella. No sólo en Bolivia, sino… a nivel global. El público, tanto como nuestros patrocinadores, están constatando que este es un proyecto a largo plazo, que lleva adelante sus operaciones y sus objetivos desde el 2011. Cinco años de logros, de lucha, de desafío, de aprendizaje, de sueños realizados. Es sólo el comienzo pero ya hemos demostrado que funciona, que nuestros jóvenes merecen gran apoyo, que el intercambio cultural crea puentes y abre caminos, que la educación musical y artística es esencial para el desarrollo del ser humano. Es la mejor manera de enseñar integridad, disciplina, empatía… cómo procesar emociones, cómo ser mejores seres humanos. Es un lenguaje universal que toca a cada uno de entre nosotros, un lenguaje que nos une en toda nuestra diversidad... 

M.U.: ¿Y Sopocachi…? 

A.M.V.: ¡Para mi Sopocachi es el centro del mundo! Con mi esposo John y nuestra hijita Naira estuvimos viviendo allá un año, fue nuestro centro de operaciones durante el primer año de Bolivia Clásica. Alojábamos a los maestros internacionales, dábamos clases particulares, ensayábamos con los solistas, también editamos durante meses el documental “Primeros Compases” que dirigió John sobre el proyecto. También instalamos la Escuela de Formación en la Cinemateca Boliviana, o sea que realmente estamos bien concentrados allí. Ahora como tenemos que crecer, buscamos nuevos espacios y posiblemente fuera de Sopocachi porque tampoco hay muchas opciones allí. Pero la verdad que cada vez que voy a Bolivia quiero estar en Sopocachi, allíi me siento a gusto, rodeada de la energía caótica de la ciudad donde tengo todo a mano, y la potencia de las maravillosas montañas alrededor.

Mito Urbano - Periodismo Cultural N°2 On line

Mito Urbano Numero 2 by mito urbano on Scribd

Un recuento necesario

Durante los últimos 4 años la Junta de Vecinos Sopocachi Bajo - JVSB, ha buscado mecanismos de comunicación a los ciudadanos del barrio, que posibiliten difundir todos los acontecimientos, hechos, demandas, control e inversiones del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz - GAMLP, en su jurisdicción. Se inició un proceso a través de una cuenta en Facebook en Twitter y el blog: http://sopocachi.blogspot.com, que permitieron, con éxito, llegar a un número importante número de lectores.

El 90% de la información tenía un carácter cultural de agenda, llegando a cientos de visitantes.

Este emprendimiento fue propuesto, monitoreado, diseñado y escrito por Gustavo Cardoso Subieta, entonces Secretario de Cultura de la JVSB.

Se inició, también la publicación del boletín impreso en fotocopia con el denominativo de Sopocachi, cuyo formato fue en medio oficio, también a cargo de Cardoso, y con artículos escritos por Rebeca Cabrera, Presidenta de la JVSB, Freddy Santavilla, y otros vecinos. Su distribución fue gratuita y financiada por los miembros de la junta; siendo el antecedente de lo que posteriormente se convierte en el impreso Mito Urbano.

¿Por qué se decide emprender un nuevo camino?
  
La realidad de las Juntas de Vecinos, en general, está en que éstas carecen de recursos económicos y técnicos, que les permita funcionar; en el caso de Sopocachi Bajo, ni siquiera posee una sede donde funcionar, razón por la que sus miembros aportan no sólo su tiempo, sino la solventan en todo su accionar.

Particularmente en la presencia de la JVSB, en redes sociales, el diseño gráfico del blog, la inclusión de notas -su redacción-, y monitoreo, estuvieron a cargo de Cardoso, pero además, facilitó su equipo personal de computación, archivo fotográfico, y conexión a la red de manera gratuita, haciéndose imposible -en 3 años- soliviantar este estado de situación, por su obviedad.

Empero, una de las fortalezas de Sopocachi, se traduce en la enorme actividad económica e institucional instalada en su jurisdicción y cercanía a esta, misma que podría patrocinar la edición de un impreso y los gastos propios e inherentes al uso de las Tecnologías de Información y Comunicación.

Mito Urbano, entonces se flanqueó bajo esta lógica, hacer partícipes a los actores económicos locales y sociales en una interacción que permita autogestión, rescatando las experiencias previas de casi un lustro de actividad comunicacional.

Se pretendió inicialmente denominar al impreso "15 abriles", en alusión al Tango Illimani, de Néstor Portocarrero, pero no fue así dado que parecía más bien un espacio para adolescentes, o que las generaciones jóvenes no hacen una analogía con Sopocachi. Mito Urbano, en cambio muestra la cimentación, en el tiempo, de formas de vida, sincretismos y constructos socioculturales que hacen a la cotidianidad.

La JVSB comprendió la propuesta de Cardoso, en cuanto a nombre, y la asumió como pertinente.

De Mito Urbano al Periodismo Cultural y la descentralización

En mayo de 2016, se editó el primer número del impreso, aprovechando la X versión de la Larga noche de los Museos, cuya diagramación y portada estuvieron a cargo de Edwin Tomás Chávez; la invitación a éste diseñador gráfico tuvo la finalidad de incorporar mejores posibilidades visuales y técnicas a la necesidad de difundir el accionar de la JVSB y presentar un producto más elaborado, sin embargo, ante la imposibilidad de cubrir costos de producción, con un marcado déficit, como realmente aconteció y desavenencias de resultados, se produjo un paréntesis de 5 meses. Experiencia que se evaluó y permitió dar un necesario viraje.

Los contenidos del número 1, a cargo de Gustavo Cardoso, quien realizó íntegramente una entrevista al connotado artista plástico Gil Imaná Garrón, hizo correcciones de estilo, la Directiva de la JVSB incluyó artículos, participó la Primera Escuela Hotelera y Turismo de Bolivia con un importante artículo histórico y su auspicio, así como de la Universidad San Francisco de Asís - USFA, mostrándose que es posible hacer un periodismo serio, crítico y de contenido independiente.

Desde ya la primera experiencia ha sido muy rica, en cuanto la fortalezas, empero las debilidades deben ser -necesariamente- vencidas, que se tradujeron en la toma de decisiones: (i) es necesario contar con un equipo descentralizado a la JVSB, que brinde su profesionalidad a la producción de un medio de comunicación de alta calidad, y busque y/o proponga los mejores mecanismos de financiamiento, sin que afecte –desde luego- el carácter social y la necesidad de informar al ciudadano sobre su junta y sus quehaceres; (ii) crear un marco conceptual necesario, para dejar de ser únicamente en un órgano de difusión puro y simple, razón por la que se asume al Periodismo Cultural; (iii) rescate de todas las experiencias previas de más de 4 años, en la impresión convencional, así como en los medios electrónicos; (iv) cambios en el diseño y la diagramación, para generar, en el tiempo, una imagen corporativa; y, (v) consolidación de una empresa social, de total autonomía a corto y/o mediano plazo.

Nace así: Mito Urbano - Periodismo cultural.

En su Segundo número presentado el día jueves 6 de octubre de 2016, en el Auditorio de la Escuela Militar de Ingeniería, el Equipo de la nueva propuesta, compuesto por Roxana Sélum Yabeta, Directora, Daniel Rivera Catacora, Director Administrativo y Gustavo Cardoso, Jefe de Redacción; se vislumbró un equipo que propone ya una Estrategia real y óptima, consolidando así el anhelo de la JVSB, de tener un espacio informativo, y al lector de ofrecer una alternativa de comunicación independiente.

A PROPÓSITO DEL AJÍ DE FIDEO / Por: Guillermo Iraola Mendizábal / Escuela Hotelera


El origen del plato que llamamos AJÍ DE FIDEO se sitúa en los años posteriores a la guerra del Chaco. Es probable que la familia Figliozzi (1916) y otros comerciantes de la época, hubieran introducido en las minas de Oruro y Potosí, diferentes variedades de fideo que fueron utilizadas en recetas Italianas, esto sucede alrededor de 1925 cuando la panadería que ellos instalaron en La Paz diversificó su producción.

Ya para el año 1935, año de inicio de operaciones de la fábrica Ferrari Ghezzi, (en Oruro) la población demandaba las pastas Italianas por la facilidad de cocinarlas y poder combinarlas con otros productos. Rápidamente las “pulperías” de las empresas mineras de aquel entonces adquirieron la pasta seca de la fábrica y abarataron el costo de la canasta familiar del minero, proporcionándoles un número de calorías suficientes para reponerse del trabajo exigente en el socavón.

Es muy probable que el fideo “macarrón”, ya haya sido utilizado en las preparaciones del “rancho” de los soldados en la guerra del Chaco y hasta es posible que algunos de esos sabores se hayan recogido y plasmado con mayor fuerza en las minas potosinas. Pero no tenemos conocimiento de que el nombre de “ají de fideo” haya aparecido en esta época.

De aquí en adelante, las esposas de los mineros, serían las encargadas de fusionar los sabores de este plato, calibrando los gustos al paladar andino, de sabores fuertes, aromas penetrantes y hasta un poco picantes.

Existen dos aspectos fundamentales que conforman el “concepto” del AJÍ DE FIDEO.

1.- El uso del fideo - macarrón (de forma tubular y de boca ancha): Las “pulperías” de las empresas mineras compraban este producto a precios económicos, lo que permitía entregar a cada familia grandes bolsas de productos, para que la sensación de cantidad (“harto”) satisfaga al trabajador. El “macarrón” (MACCHERONI en Italiano), se constituyó en un formato esencial en las minas y de ahí su presencia en estas poblaciones, el campo y las “villas” de las ciudades de Bolivia, donde la migración campo – ciudad tiene una amplia presencia.

Debido a este uso intensivo en amplios segmentos de la población, se consideró al “macarrón” como alimento de pobres y no tenía cabida su utilización ni siquiera en los recetarios de comida tradicional boliviana, por lo menos hasta el cierre del siglo XX. Esto también determinó que el AJI DE FIDEO, tampoco sea considerado como parte del recetario tradicional boliviano, en 1952, esta receta inicia su entrada en las ciudades y su democratización continúa en permanente expansión sobre todo en la región del altiplano boliviano.

Su aclimatación en la ciudad de La Paz, data de este período precisamente y como manifiesta el escritor Ramón Rocha Monroy “Todos lo ponen en su mesa, aunque solo algunos dan la cara por él”. Es el plato obligatorio de los trabajadores de la construcción y de toda mesa paceña de la clase media. Su aceptación es tan amplia, que cada día crece su radio de difusión llevada de la mano del colla migrante dentro de nuestro territorio como al exterior.

2.- Su sabor exquisito, proviene de la forma en que se hace el “ahogado”, aunque “entre líneas” sigue la rutina de una preparación de la BOLOGNESA Italiana. Hay varias sustituciones y añadidos, como por ejemplo se introduce arveja y haba; eventualmente se usó el ajo y se sustituyó el perejil por la albahaca, pero lo más importante, es que la carne se corta en pedazos pequeños (a mano – Ají de fideo conceptual) y para el ahogado se utiliza un “fondo” de pollo y ají colorado, que le da el color al plato.

La democratización del AJI DE FIDEO en las ciudades bolivianas (fundamentalmente La Paz) ha posibilitado la creación de otro plato de uso urbano, que es el PASTEL DE MACARRONES, que nace seguramente después de la revolución del 52, como una necesidad de reciclar las sobras del día anterior, colocando el ají de fideo en un “pirex” para meter al horno, preparación a la que añaden unos brochazos de clara de huevo y queso parmesano en su superficie para que todo se “gratine”.


Buen provecho.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Gil Imaná: “La pluma se inclina reverente ante el pincel” / Entrevista realizada por Gustavo Cardoso Subieta


Gil Imaná Garrón, es, sin lugar a dudas, uno de los referentes de la pintura contemporánea que ha hecho del arte nacional, un baluarte, una tendencia y una presencia que ha trascendido en las salas de exposición más importantes del mundo. Él es Gran Premio Pedro Domingo Murillo (1985), Obra de vida (2004), Premio Nacional de Culturas – Bolivia (2004), Condecoración Cóndor de los Andes - Bolivia (2014); y –justamente- Sopocachi ha sido testigo de la creación de gran parte de su obra, pues su taller se situó en la Av. 20 de Octubre, y que compartió con su compañera de vida, la artista Inés Córdova Suárez

Tal es el cariño de Imaná hacia nuestro barrio, que dejó impreso su estilo en un bello mural situado en la calle Boyacá y Gustavo Medinacelli, para el deleite de cada uno de nosotros. 

Es viernes, lo visitamos en compañía de Gladys Quiroga, su amiga desde la adolescencia, nos recibe con mucho cariño. Su hogar es en Calacoto. Gil Imaná, nació en Sucre, cuando la Guerra del Chaco, finalizaba, testigo -desde entonces- de hechos que marcaron a la humanidad, pero no sólo fue espectador, sino artífice…

“Sopocachi ha sido cuna de artistas…”, menciona, “(…) ahí vivió Juan Rimsa[1], ahí tiene su casa Cecilio Guzmán de Rojas, para citar los más importantes (…), pero permanentemente ha servido de taller, de fuente de inspiración y también de crisol donde se encontraron 100 que al final terminaron 10 o 15, ese crisol de calidad se lo ha visto en Sopocachi, por algo es la sede de la Academia Nacional de Bellas Artes Hernando Siles, que el año 1930, se fundó, justamente para fomentar las artes plásticas… por ahí ha pasado también, Solón Romero; Enrique Arnal ha sido profesor, han estado los Lara… y bueno sería difícil enumerar… pero eso sí quiero manifestar la alegría inmensa que tengo al saber esta noticia que me llena de profunda alegría”… (En referencia a Mito Urbano).

Mito Urbano (MU): Señor Imaná, ante todo le agradecemos por esta posibilidad de visitarlo en su hogar, por su afecto, hagamos un breve recuento de su vida, díganos: ¿cuáles fueron los aspectos fundamentales de su niñez… qué le marcó?

Gil Imaná (GI): En mi niñez hay aspectos fundamentales, que marcan mi vida. El año 47 muere mi padre, maestro, a los 50 años de edad, nosotros quedamos chicos, un montón de chicos 5, 6; (…). Y, el 27 de marzo de 1948 se sacude la ciudad, con un fuerte terremoto, en la escala era 6,8 más o menos, pero se cayeron casas, algunos de los apóstoles, que están en el reloj de la torre de la Catedral [Sucre], se vinieron abajo, otros quedaron apoyados (…). 

Un poco tomando a broma es el drama tremendo que hizo que no tengamos comedor, que no tengamos cocina, no tengamos baños; durante más de 6 meses; hemos tenido que ir a la cancha de Wayra Pata, obligados por las circunstancias. 

Pasa el tiempo, 2 o 3 meses y escuchamos un ruido rarísimo [imita], pero permanente, y que ascendía cada vez con fuerza (…): “pack, pack, pack”, golpes en los vidrios… Era una plaga de langostas, de 10 cm., pero no eran 10, ni 100, ni 1.000… eran millones… cubrieron la ciudad, cubrieron los campos, no quedó una hoja verde, en toda el área, nos acompañaron durante 3 años, hasta que después tomaron otro rumbo…

Entonces, estos hechos que marcan, (…) en el orden personal… 

Ese año que murió mi papá, yo le había dicho que no quería estudiar colegio, sino que yo quería estudiar pintura, él me dijo: “no hijito, primero bachiller y después estudias lo que quieres”… fue mi profesor Rimsa a hablar, y le manifestó: “tiene que Ud., autorizar, a que “Gilito”, venga con nosotros, yo voy a estar 3 años, sólo 3 años en Sucre, después, escuelas han de haber, colegios siempre, no se va perjudicar… más bien va aprender una profesión, que en algún momento puede servirle”… y me sirve para toda la vida….

Aceptó mi padre y ese año murió. 

Entonces yo seguí con el curso Superior de Bellas Artes Rimsa, era el nombre que teníamos. Trabajando mañana tarde y noche, una docena de discípulos…

MU: ¿Cuántos años tenía Ud., cuando ingresó a la Escuela de Juan Rimsa?

GI: El caso mío, era especial, ellos tenían 20 años, 18, 17, yo tenía 10, y, sin embargo, cada uno de los compañeros me ayudaba, me indicaba, y eran como ayudantes del Maestro. En realidad [ahora] yo soy el único sobreviviente del grupo, de todo el grupo (…). 

MU: ¿Cómo era Juan Rimsa?

GI: Maravilloso. De aspecto “jesucristiano”, una barbita media rubia, ojos claros, azules, de baja estatura, tenía una deformación en la columna vertebral, por eso andaba con una deformación particular. Pero hombre bueno y generoso (…). Pocas veces lo he visto de mal humor, más bien él nos incitaba a la alegría, nos decía: “están cansados, vamos a descansar”, luego... todos sentados en las gradas… leíamos libros (…). “Ahora vamos a estirar las cuerdas bucales”, expresaba, y aprendimos algunas canciones en ruso, que en ocasiones, cuando venía gente, matizaba la reunión con los coros. 

MU: ¿Qué pasó después de terminar el curso con Rimsa?

GI: Éramos dos de un grupo de 6 ó 7 pintores que habíamos en Sucre, pintores incipientes, que comenzaban y teníamos el Salón de Primavera, el Salón del los amigos del arte… y como naturalmente madura la fruta, maduró nuestro pensamiento y salimos a diferentes ciudades. Con mi hermano [Jorge] fuimos a Potosí, Oruro, La Paz, volví… y después yo quise salir solo (…). 

MU: ¿Cuál fue su primera exposición individual?

GI: “(…) fue en el Salón de Honor de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca. Ahí fue mi primera muestra de acuarelas.

MU: ¿Y… cuál es la más relevante, según Ud.; fuera de Bolivia?

GI: Exposiciones lindas como la de Moscú; Aram Khatchaturian el músico [compositor ruso de origen armenio] la presentaba; se tocaron las notas del himno boliviano, y me hizo una presentación elogiosa. 

Luego en la Unión Soviética, también en Leningrado, exposición en el famoso Museo El Hermitage, el museo más grande del mundo, (…) era el Palacio de invierno del Zar. 

En ese otro lado, en México, el único boliviano, hasta ahora en tener una exposición individual en el Palacio de Bellas Artes de México, ahí en los muros, la obra de Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Rufino Tamayo, es decir lo más grande de la pintura mexicana, y ahí en la Sala Internacional, con letras de un metro: “Gil Imaná – Bolivia”. Mucha gente, muchos amigos. En esa época se podía formar un gabinete con los ex ministros que habían decidido radicar por exilio… allá en México.

Luego otra exposición, en Concepción, Chile, donde habló de la pintura boliviana y de mi obra el conocido poeta Pablo Neruda

La de Barcelona, también, una exposición en la Sala Gaudí[2], (…) en la que más vendí en mi vida, y Gladys es testigo, de 40 obras vendí 30, pero los porcentajes, los costos de comisión de la galería se llevaron más de la mitad del valor de las obras.

Yo creo que cada una de las exposiciones tiene su particular importancia y sus características, de manera que algunas con resultados más óptimos, otras no tanto, y otras sin ningún resultado económico.

MU: ¿Nómbreme a sus amigos, que trascendieron en las artes?

Pablo Neruda, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Jose María Arguedas, Benjamín Carrión, Oswaldo Guayasamín, Augusto Roa Bastos, Jesús Lara, Carolina María de Jesús, Alejo Carpentier, Adolfo Costa du Rels, con él hemos tenido una amistad, muy, muy especial, maravillosa.

Adolfo Costa du Rels, decía en pocas palabras: “la pluma se inclina reverente ante el pincel” (…). Tenía citas muy lindas.

Yo creo que he tenido la suerte de conocer grandes, de la Argentina Héctor Pablo Agosti, después del Uruguay a Martínez Moreno, a Mario Benedetti. 

MU: ¿Cómo era Augusto Roa Bastos?

GI: Muy afable, pequeñito nomás, de cuerpo ancho. Vio una de mis obras, señaló con el dedo y me dijo “esta quiero, para la tapa de un libro mío”, encantado le di, y salió una obra: “El hijo del hombre”, edición húngara con la tapa de Gil Imaná, pintor boliviano.

MU: ¿Alejo Carpentier?

GI: Alejo era un catedrático por excelencia, hemos coincidido en Venezuela; después hemos estado con él en Chile. En Bulgaria hemos sido –ambos- invitados para el Primero de Mayo. En París he asistido a una conferencia… Él era de origen francés, y su lengua original era el francés; cuando comenzó su conferencia en una universidad en las afueras de París, disertó en un español perfecto, era embajador de Cuba en UNESCO, y (…) habló de Voltaire [textual], entonces unos estudiantes sinvergüenzas, “Voltaire” [en francés], le corrigió… se dio la vuelta tranquilo, volvió y le dijo: “como yo veo que todos hablan francés, voy a seguir mi conferencia, de hoy día en francés... muertos los otros, tuvieron que escapar.

MU: ¿Guayasamín?

GI: Muy irascible, escandaloso, de carácter más bien fuerte, y decía las cosas que le parecían, por ejemplo, el rector de la Universidad de Concepción, era un comunista, y viajaba siempre a Moscú y se traía cuadros de pintores soviéticos… estábamos reunidos unos 20 intelectuales ahí, siguiendo las indicaciones del dueño de casa, y le pregunta: “ahora quiero una opinión sincera del maestro Guayasamín, de los pintores y de la colección que yo tengo, de Rusia”, “no debería preguntarme, pero ya que me ha preguntado, esto “c’est la merde”, es la peor muestra que he visto en mi vida, no podría ver nada peor, con razón la Unión Soviética, es el país más atrasado en arte en el mundo entero, porque tiene individuos como estos que pintan estas estampitas que no sirven para nada…, si yo sé que mi presencia le incomoda, Señor Rector, yo me voy… Gil vamos, me toma de la mano, y juntos salimos de la reunión y nos fuimos a tomar unos vinos ahí, en un boliche (…). 

MU: ¿Pablo Neruda?

GI: Era poeta de 24 horas, sus palabras eran poesía, no hacía 5 minutos que nos conocíamos, levanta la mano y dice: “saludo emocionado al hombre que viene de las altas montañas ferruginosas, donde solamente viven los cóndores y una gente que parece como tallada por el tiempo”, eso por ejemplo lo improvisaba, pero es un poema… y todo el tiempo estaba ahí.

Me decía “bolivianito”, “boliviano”, pero después al final era “Gili”, era el nombre que me dio. A él no se le podía cambiar, se le llamaba Pablo y era Pablo, para dirigirse a él (…).

MU: ¿Cuénteme de Inés[3]?

GI: Una mujer muy sensible, aficionada incluso a todo lo que hacía, todo lo que hacía, lo hacía con arte, cocinaba muy bien, creadora como no hay otra, ella comenzó egresada de la Escuela de Bellas Artes de acá. Como pintora, luego estudió cerámica en Montevideo, de ahí se fue a España, a estudiar en la Escuela Massana, entonces tenía pintura grabado, cerámica, luego orfebrería, joyas, pero como la creación muy de ella, muy nueva, juntaba cucharas de plata desechas, medio desechas, para aprovechar ella como punto central de su nueva joya, y cuando no podía hacer eso, comenzó con la creación de collage con textiles, y con metales, este collage con metales y textiles, le ha dado la satisfacción de ser la única ganadora de los 8 premios de las bienales IMVO, que se realizaron en Bolivia. Fue invitada a realizar un mural (…) en el Edificio Central de la Organización de Estados Americanos – OEA. Sencilla, amiga de Gladys…

MU: ¿Cómo la conoció?

En dos fases, cuando ella fue, a exponer a Sucre -ella sola-, recibí llamado del Rector Guillermo Francovich, me dijo “ha llegado una pintora de La Paz, quiero que vengan algunos pintores jóvenes a ayudarla a exponer en el Salón de honor”, entonces fuimos y ahí la conocí por primera vez, estuvimos un poco, y luego volvió ella. Pero, después de muchos años, yo venía de haber sido profesor de la Universidad en Venezuela, y ella volvía de haber terminado el curso en la Escuela Massana, (…) ahí nos conocimos y comenzamos poco a poco, a ahondar ese conocimiento y ver las similitudes en preferencias, determinados gustos. 

MU: ¿Cómo fue su amistad con Marina Núñez del Prado?

GI: Con Marina yo iba los sábados, ella abría su casa, me invitaba un api, o un coctelito, “coctelito Marina”, decía, porque era puro juguito de naranja con unas gotitas de singani, nuestra relación no era mayor que de sábado a sábado, vernos y comentar las exposiciones, comentar las novedades… 

Un día estábamos en París, en la Opera de París, y en el intermedio, Inés me dice, mientras tú te fumas tu cigarrito, yo voy a dar una vuelta… vuelve pronto y me dice, “no te imaginas, quién está aquí”, Marina Núñez del Prado, “que maravilla”, vino Marina, nos presentó a su esposo, recién casados, habían ido a Bulgaria, y de allá se fueron a París, y nos fuimos a comer, salimos de la Opera, y, ella me dijo: “Inés, Gil, quiero decirles una cosa, yo voy a estar un mes en París, con mi esposo, quiero que Uds. sean mis invitados, todos los días, cuando hay dos comidas, dos comidas, cuando hay una sola, una sola, pero todos los días tenemos que estar juntos, vamos a comenzar a hacer una lista, ir a los museos, a ver…”. 

Entonces, así poco a poco, escogido por ella iniciamos una amistad, (…) luego [fui] Presidente de la Fundación Núñez del Prado durante 32 años. He colaborado a veces años completos, de la mañana a la noche… pero feliz de haber tenido amistades como la de Marina Núñez del Prado, Yolanda Bedregal, Oscar Cerruto, Enrique Arnal que acaba de morir, Graciela Rodo Boulanger la “Chela Rodo”, bueno sería difícil dar o enumerar una lista.

MU: Háblenos sobre su exposición individual número 100.

Gil Imaná: Ahora estoy en vísperas de llegar a mi exposición individual número 100, tengo una invitación para realizar esa exposición, pero tenemos que dar vueltas esta semana, para ver algunas características que tenemos que darle porque no es una exposición cualquiera, es la número 100 y rara vez un artista llega a tener 100 exposiciones individuales.

Mito Urbano: ¿A quién dedicará esa su exposición…?
 
Gil Imaná: No he pensado todavía, pocas veces han sido dedicadas, pero si tuviera que dedicar a alguien sería a Inés con amor, a mi esposa, muerta hace 5 años.

Yo creo que a la hora de llegar casi a cumplir ya las 100 exposiciones individuales haciendo un pequeño balance veo que mi vida ha sido variada, mi vida ha sido tormentosa, a veces apacible, siempre triste, pero era una tristeza que reconfortaba para seguir adelante. Si estoy contento de haber vivido, estoy ahora más contento, ahora que voy a devolver al pueblo lo que el pueblo me ha dado…

Pero si hay algo que me duele mucho, es yo era muy detallista al expresarme y al ver, analizaba bien las obras y todo, ahora la vista poco a poco se ha ido yendo, (…) pero sigo dibujando, y no dibujo con los ojos, para dibujar miro arriba y dibujo con la memoria, con la mente… claro que a veces un ojo me resulta más abajo o más arriba que el otro, porque no puedo establecer la comparación, pero igual me da satisfacción y voy a seguir trabajando. 

[1] RIMSA, Juan (Svedasal, Lituania, 1903 – S. Mónica, EEUU, 1978).- Pintor. Estuvo en Bolivia 14 años (1936 y 1950), habiendo formado a importantes artistas nacionales. 
[2] “Gil Imaná, inauguró esta sala” (Gladys Quiroga). 
[3] Inés Córdova Suárez (1927 – 2010), su esposa.

Premio Sopocachi 2016



Como un acierto, el año 2013, la JVSB, buscó instaurar el Premio Sopocachi, como una forma de enaltecer el trabajo de tantos intelectuales, artesanos, comerciantes, empresarios y un sinfín de personas que no sólo trabajan en el barrio, sino en La Paz. 

Ese año más de 35 personas fueron distinguidas simbólicamente en distintas categorías, siendo un hecho inédito, que una representación social, logre en pos de buscar que ente todos podamos hacer un alto en nuestras actividades, y saber cómo se puede aportar más y mejor al desarrollo local y regional.

En esa lógica, el 2016 se reanudará la convocatoria a que entre todos propongamos quienes podrán ser distinguidos en las siguientes categorías:


Premios Sopocachi a La Paz:


1. Premio Aporte al intelecto.
2. Premio al cultor del arte.
3. Premio Aporte al Medio ambiente.
4. Niños y Juventud.
5. Premio al Deporte.
6. Premio al Diseño.
7. Homenaje póstumo: Homenaje Póstumo: Honrar, honra. 


Premios Barrio Sopocachi:


1. Personaje del año.
2. Premio al emprendimiento en el barrio.
2.1. Pubs y restaurantes.
2.2. Emprendimiento personal.
2.3. Excelencia en el servicio.

Las nominaciones se reciben en barriosopocachi@gmail.com

Sopocachi, no olvidemos el arte y la cultura: Murales para nuestras calles



En enero del año 2014, a través de una carta de la JVSB y el artículo “el mural secuestrado”, escrito por Gustavo Cardoso, se propuso al GAMLP, el traslado del Mural: “El árbol de la vida”, del autor Marco Antonio Soria que se encontraba muy deteriorado en el Pasaje Marina Núñez del Prado, hacia la parte posterior del Cine Teatro Municipal 6 de agosto; felizmente, este reclamo y solicitud fue comprendido por la Secretaría de Culturas del Municipio paceño, habiéndose repuesto, restaurado e instalado a la calle Jáuregui de Sopocachi, en diciembre próximo. 

No obstante, la propuesta no quedó aislada, este año 2016 del 15 al 21 de agosto, la Secretaría de Culturas del GAMLP, conjuntamente con el Colectivo Apacheta, la Fundación Solón Romero y la JVSB, organizarán un Encuentro Latinoamericano de Muralistas, siendo el sitio de encuentro y participación Sopocachi, previéndose la intervención y pintando de más de 20 murales, en una ruta en plena organización.

La participación de artistas de Chile, Argentina, Perú, Paraguay, México, Brasil, Bolivia, entre otros, dará lugar a una de los hitos más importantes en el arte urbano de La Paz y de gran envergadura, con la temática “Mujeres y Voces Libertarias”; desde luego que los entes responsables de la organización se hallan en la planificación a detalle, y se irá informando a través de Mito Urbano, todo este cúmulo de acontecimientos.

Esta iniciativa busca no solamente embellecer Sopocachi, sino contrarrestar al asedio del pintarrajeado que sufrimos en nuestros predios, solicitando al vecino pueda ser partícipe activo de todas las acciones, ya que parte del POA 2016 se destinará, justamente, a este sano propósito.

Se prevé la organización de distintas jornadas, como conversatorios, charlas, actividades musicales, etc., no obstante, Ud. amigo lector podrá apoyar invitando a su hogar a los artistas, proveyéndoles de refrigerios, o incluso alojándolos en sus hogares, entre todos continuemos y hagamos de Sopocachi la zona más, más bella y culturalmente activa de La Paz.

La Junta de Vecinos de Sopocachi Bajo, balance rápido

La Junta de Vecinos Sopocachi Bajo – JVSB, presentó –en reciente horas- un balance de su gestión de los últimos 3 años, resaltando “su carácter propositivo y proactivo”, en el marco de un Plan Bienal 2015 – 2017. Rebeca Cabrera Montesinos, Presidenta de esta Junta, considera que temáticas como “la cultura y el arte, la defensa patrimonial, el medio ambiente y el desarrollo integral”, difieren en su planteamiento a otras organizaciones similares del Macrodistrito de Cotahuma, además, de contar con un equipo multidisciplinario que realiza un trabajo voluntario y ad honoren. 

Aportes tangibles e intangibles a la Paz

“El patrimonio intangible y tangible, de Sopocachi, tiene que ser respetado indiscutiblemente”, manifestó, Freddy Santavilla, Secretario de Culturas de la JVSB, persona que confiesa que “tuvo el eco y apoyo de la Junta, en su defensa acérrima de los valores intrínsecos arraigados en el barrio”. Él propuso un innovador proyecto de reciclaje de plásticos en desuso, para la confección de alrededor de 100 placas informativas para calles y avenidas del barrio, con una calidad estética y de contenidos única para el concepto de señalética citadina.

Este trabajo fue financiado y administrado por la Sub Alcaldía de Cotahuma, y representa parte de la inversión del Plan Operativo Anual (POA) 2014

Las placas se exhiben en diferentes calles y avenidas de Sopocachi, y resumen la vida y obra de quienes fueron nominados con su nombre, además, de hechos históricos, el fin fue “apoyar al ciudadano común, al transeúnte, al estudiante, (…) que bien puede ser parte de la currícula escolar” mencionó Santavilla.

Por su parte, Gustavo Cardoso, Secretario General de la JVSB, exteriorizó “(…) que el rescate patrimonial que se logró con la restauración de la escultura del Dios Neptuno y el Arco que data 1776, erigidos en El Montículo, que propuso el año 2013 al Gobierno Autónomo Municipal de La Paz – GAMLP, es un aporte trascendente a la ciudad de La Paz.

Como –también- es el rescate, reposición e instalación del Mural “El árbol de la vida”, del autor Marco Antonio Soria, que es la obra en grabado más grande de Bolivia, y que se la instaló en la Calle Jauregui, en diciembre de 2015, en el muro posterior del Cine 6 de agosto, luego de 2 años de solicitudes y presión, toda vez que éste se encontraba deteriorado en extremo, en el Pasaje Marina Núñez del Prado del centro. Cree, a su vez que Mito Urbano, es “otro hito comunicacional básico”.

“Otro aporte, que esperemos tenga trascendencia”, argumenta Max Silva, Secretario de obras, es el Proyecto de Ley Municipal: Gestión Integral de Aceites usados de uso comestible, “que presentamos al Alcalde Revilla el pasado mes de noviembre, y que permitiría controlar la contaminación, obstrucción de correnteras y evitar en su reutilización afectación a la salud pública”. 

Participación

Silva, como profesional en Ingeniería civil, “ha llenado un vacío que teníamos en la Junta, para el control de las obras que se ejecutan en Sopocachi”, menciona Rebeca Cabrera, “por ejemplo, existe malestar en los vecinos porque la obra que representó prácticamente el 50% de los fondos de Sopocachi del 2014, en el arreglo de la calle Fernando Guachalla, donde se sitúa el Mercado, lamentablemente es muy deficiente, y requiere ese tipo de tareas”.

Nos preocupa también, continúa Cabrera, “(…) que no tengamos una sede donde poder desarrollar nuestras actividades… somos la única Junta con esa condición en el Distrito Municipal 3”. Otra debilidad es la falta de recursos que nos obliga a financiar prácticamente toda gestión a cada miembro, y, robar tiempo a nuestros quehaceres en función del barrio.

En cuanto a la inversión pública de recursos de los Planes anuales, “éstos resultan totalmente insuficientes respecto a las necesidades, el año 2013 sólo alcanzó para el encarpetado de la calle Cecilio Guzmán de Rojas, el 2014 para el arreglo de algunas calles como la Guachalla y Taltal, y el 2015 para aceras cercanas a la Plaza España. Este año, se prevé el arreglo de algunas veredas en inmediaciones de las avenidas 6 de agosto y 20 de octubre, y un tramo de la calle Andrés Muñoz, y si las condiciones son favorables, tratamos de consolidar el Proyecto de Murales artísticos en varios predios del barrio presentado por Cardoso, concluye Cabrera.

Finalmente, Erick Flores, Secretario de Deportes de la JVSB, adelanta que este 2016 “se prevé un trabajo con los niños y niñas del barrio, en actividades deportivas. Se consolidará el Premio Sopocachi y el Día del Vecino, como formas de interacción social”.

En todo caso, Quincenario Mito urbano, y el apoyo expresado por sus editores a la JVSB, significará tener un medio a su alcance, solicitando al vecindario y todas sus instituciones el necesario apoyo para “informarse más y mejor sobre sus gestiones”.

Ser con arte / Por: Marco Antonio Soria


Mi nombre es Marco Antonio Soria soy artista plástico con estudios en la Universidad Mayor de San Andrés - UMSA y la Academia Nacional de Bellas Artes - ANBA. Resido prácticamente 25 años aquí en Sopocachi, digo eso porqeé todo mi trabajo lo he realizado en cafés, hoteles, galerías, restaurantes y universidades del barrio.

Mi obra está en diferentes lugares del planeta, por citar en EEUU, Canadá, Suiza, Inglaterra, Escocia, Finlandia, Dinamarca, Francia, Italia, Suecia, Rusia, Japón, Alemania, Sud África, Tailandia, Turquía, etc. 

Yo quedé muy sorprendido y agradecido porque la Junta de Vecinos de Sopocachi: pudo hacer las gestiones necesarias para la recuperación y posterior sustitución de piezas faltantes y la restauración de un mural que hice para el municipio de La Paz, el cual estaba deteriorado por su olvido. Francamente también debo agradecer al Gobierno Municipal y Patrimonio por hacer las gestiones necesarias. Por su restauración y traslado al pasaje Jáuregui entre 6 de agosto y 20 de Octubre.

Este mural lleva por título “El Árbol de la Vida”, que es un grabado en hueco con dimensiones de 42 metros cuadrados,“el más grande del país como grabado”. Consta de un aparte central que es un árbol que hace referencia a la idea de un vergel el cual se repite en la historia humana, en diferentes religiones. Lleva a sus pies 7 cráneos humanos los cuales representan la tenacidad del hombre por entender y domesticar la naturaleza. También es la comprensión del tiempo, que sin tal abstracción nuestra existencia seria vana, el cual también esta flaqueado por una mujer y un hombre por qué sin la complementación de uno al otro no podría haber vida. Lleva al centro una máscara funeraria con dos serpientes que son el presente y el futuro como unas quimeras

Este mural era parte de un proyecto para La Paz -tal vez, digo erróneamente-, sería como las calles del Valparaíso o México, “ser con arte” o la actual Berlín. Donde tanto vecinos y como el municipio le den una característica particular a nuestra ciudad.

Y creo con esta experiencia es necesario hacer las diligencias correspondientes para trabajar entre todos, tanto por mejorar las condiciones con respecto al arte,“esa lógica que dice, que con poco dinero se hace mucho esta re mal como política municipal”, porque tenemos que hacer que nuestra ciudad sea esplendida, no por voto vía web es maravillosa,¡no! Si no por el accionar de todos los días de sus habitantes.

Con deficiencias y aciertos la Junta de vecinos de Sopocachi Bajo / Por: Gustavo Cardoso Subieta*


Históricamente el rol de las Juntas de vecinos, en nuestro país, ha cobrado mayor importancia de representación con el fortalecimiento de los gobiernos municipales, dándoles una actuación de control, vigilancia y de propuesta de la demanda ciudadana respecto a su hábitat. Desde ya, éstas prácticas se han ido enriqueciendo e intentando consolidar nuestra democracia, para el bien común, salvo cuando la correlación de fuerzas se ve afectada por el asedio e incidencia de los partidos políticos, que significa desdibujar esa capacidad genuina de estar y tener la palabra sin borrones.

Las Juntas, son también, el fusor de liderazgos, que pueden confluir en autoridades públicas locales, regionales e incluso nacionales.

Queda, empero, romper con esa anomia que las mutila, y que debiera confluir en que toda Junta de Vecinos, sea propositiva, caracterizada por el voluntariado y la gratuidad, que busque el consenso en la ejecución de obras y acciones muy a pesar que siempre los recursos son insuficientes ante la demanda, y, que tengan el objetivo mayor de mejorar la calidad de vida de quienes habitan en su jurisdicción.

Quebrar, de igual modo, esa creencia que el dirigente vecinal es el que administra los recursos públicos anuales asignados por ley, que legal y por sentido común no es cierto.

Particularmente la Junta de Vecinos Sopocachi Bajo, como otras similares, mantiene una real independencia de los partidos políticos, y la integran ciudadanos de distinta condición etérea, de oficio, profesión y experiencia, siendo esa heterogeneidad su mayor riqueza, además, la única nómada ante la falta de un espacio físico que la acoja.

En ese contexto, su relacionamiento con el Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, ha sido, propositivo no sólo para obras civiles, sino, en áreas culturales y patrimoniales que marcaron una importante diferencia.

Empero, este barrio en sus casi 90 hectáreas de territorio, tiene muchos problemas irresueltos desde los estructurales como un sistema de desagües ya colapsado frente al asedio de cientos de edificios; contaminación y disposición de residuos incontroladas; la paulatina pérdida de patrimonio; la inseguridad ciudadana; la proliferación de negocios callejeros; etc., y que han sido -y son- una constante promesa incumplida por parte de las autoridades llamadas para su atención, y motivo de permanente reclamo ciudadano.

Sopocachi bajo, es una de las zonas tradicionales paceñas, hoy por hoy, más densamente pobladas del país, cotiza al igual que algunos sectores del sur o comerciales los impuestos más altos por metro cuadrado de La Paz, y depende administrativamente de la Sub Alcaldía de Cotahuma, que está representada por el Sr. Freddy Mercado, quien emerge -justamente- de las dirigencias vecinales.

Mercado, en lo cierto, muestra en su representatividad la continuidad, la debilidad, y tradición de los servidores públicos de siempre, del compromiso sin agenda, de la palabra sin empeño, de la impuntualidad, y una administración que denota –para mal de todos- igual hermenéutica. 

Pero también, estamos nosotros, los ciudadanos de a pie propios y extraños al barrio, nuestro déficit en educación ciudadana nos está haciendo daños inconcebibles, la contaminación acústica es un mal, prácticamente de las 24 horas, principalmente de vehículos estacionados en nuestras calles y alarmas de distinta índole. O que nuestras veredas y plazas que se han convertido en el estercolero de centenares de canes, que pasean con sus dueños, especialmente temprano en la mañana; y que no comprenden el atentado a la salud pública, el mal aspecto y el desazón de embadurnarse los calzados con esos fétidos elementos… 

La contaminación visual, de quienes confunden el graffiti con el pintarrajeado, y que no respetan ninguna propiedad, pared, escultura, árbol, o mínimo resquicio. Sumándose, a esto, el destrozo de los bienes de todos a la sazón del alcohol, y que atenta -permanentemente- sitios únicos como la Plaza Mirador El Montículo Néstor Portocarrero.

En fin, seguro, habrá mucho más que dilucidar, y desde ya la réplica, crítica y autocrítica que denotan crecimiento debieran ser constantes, en la medida que el problema está ahí, y que las soluciones vendrán en la medida que uno sea también parte de ese proceso, rompiendo así con ese señalamiento fatuo y de coyuntura, que es un giro vivo sin sentido.


* Es vecino de Sopocachi, y miembro de la JVSB.

Editorial

Mito Urbano, es -sin duda- una iniciativa ciudadana de comunicación social, que emerge de la necesidad de informar a todo ese grupo humano que habita Sopocachi y sus alrededores; un barrio cuyo aporte intelectual, cultural, artístico, patrimonial, económico y estético, hace parte de la singularidad de La Paz desde los inicios del siglo XX.

Se constituye en un peldaño a lo que fue la Revista Sopocachi de los años 80, que Huáscar Cajías de la Vega publicó, aunque –hoy por hoy-, con esa base social que precisa un propio medio, como es su Junta de Vecinos Sopocachi Bajo, además, que pueda ser parte de toda una red que brindan las Tecnologías de Información y Comunicación – TIC’s.

Mito Urbano, es el día a día, que todos construimos, pero también el pasado que -de vez en cuando- escudriñamos, cuando nos cuentan sobre la Plaza España, que otrora fue una laguna, o que un deslizamiento del año 1579 mató a todos los pobladores de entonces, en la comarca Aymara llamada Janco Janco, dejando la imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción intacta, o finalmente en ese mito que desde el Montículo al Illimani se lo ve más hermoso. 

Justamente, con Mito Urbano pretendemos que el Tango Illimani, que fuera compuesto en los últimos minutos del año 1929 y los primeros del 1930, regalo de Néstor Portocarrero a esta ciudad, quede vivo, junto a tantas opciones que 80 años más adelante accedemos. 

Intentaremos que sea el medio idóneo, el prototipo de la libertad de expresión, que resalte a lo sumo, las expresiones de todas nuestras generaciones –vivas y del ayer-, sus actividades, sus preocupaciones, su caminar diario por los adoquines de nuestras calles, la lluvia, la poesía, la crítica, el mito, y la noticia… el malestar por la falta de atención a detalles u obras mayores; toda vez que el Sopocachi de ayer de las casas familiares, los patios, la vitrola o el tocadiscos, el juego de sapo, se han perdido dando lugar a grandes edificios, con wifi y tv cable, con ciudadanos conectados por whatsapp, pero eso sí con la esencia de los “(…) sueños juveniles, de los 15 abriles… y de la “luna de plata”.

Bienvenido a esta nueva aventura…

Nace Mito Urbano el Periódico de Sopocachi

Estimados lectores:

A propósito de la X Larga noche de Museos - 2016, celebrada en la ciudad de La Paz, el sábado 28 de mayo, presentamos públicamente el primer número de MITO URBANO, el medio de comunicación impreso, que pretende informar a los habitantes de Sopocachi y sus alrededores, sobre las actividades del barrio, y brindar el necesario espacio a su Junta de Vecinos de Sopocachi Bajo, para la necesaria interrelación.

Es un medio de periodismo cultural y social, por lo tanto, su participación activa es imprescindible. Mito Urbano es un medio impreso de distribución gratuita y estará a través de la red para a su servicio.

Sinceramente la primera edición ha sido muy difícil desde su concepción, su impresión y distribución, sobre todo cuando se intenta consolidar un medio con mínimo de recursos económicos, no obstante, está ahí, prometemos mejorar sustancialmente las próximas ediciones, sobre la base de la crítica recibida y la autocrítica consciente. 

Gracias por todo su apoyo.